Qué es el ACWR y cuáles son sus limitaciones
· Training Feel
El ratio agudo-crónico es probablemente la métrica más citada y peor usada del entrenamiento deportivo. Vale la pena entender qué dice exactamente, porque es bastante menos de lo que suele prometerse.
Qué compara
El ACWR pone en relación la carga de la semana actual con el promedio de las últimas cuatro. Un valor de 1 significa que esta semana fue igual a lo habitual; por debajo, que se hizo menos; por encima, que se hizo más.
Es, en esencia, una medida de cambio. No dice si la carga es alta o baja en términos absolutos: dice si es distinta de lo que ese atleta venía haciendo. Dos jugadores con cargas muy diferentes pueden tener el mismo ratio, y el mismo jugador puede tener ratios opuestos en dos momentos de la temporada con el mismo trabajo.
Cómo se calcula
La versión más difundida divide la carga de los últimos siete días por el promedio de los últimos veintiocho. Se la llama de promedios móviles acoplados: acoplados porque la semana actual también forma parte del denominador.
Existe una segunda variante, la media móvil exponencial, que pondera más los días recientes en lugar de tratar a los veintiocho por igual. Sobre los mismos datos, las dos dan números distintos. Eso ya debería alcanzar para desconfiar de cualquier umbral presentado como universal: el valor depende del método que se eligió para calcularlo.
Por qué no predice lesiones
Los rangos que circulan como zonas de riesgo salen de estudios hechos en poblaciones concretas: un deporte, un nivel competitivo, un calendario. Trasladarlos a cualquier atleta supone que la relación observada allí vale en todas partes, y eso no está demostrado.
La metodología en sí ha sido objeto de crítica en la literatura científica, sobre todo por la forma en que se construye el denominador y por el tratamiento estadístico de la relación entre carga y lesión. No es una discusión marginal: es parte del debate abierto en el campo.
Nada de esto hace al ratio inútil. Lo hace una señal entre otras, que avisa que algo cambió — y que después hay que mirar con los ojos, preguntarle al atleta y cruzarlo con lo demás que se registra.
Cómo usarlo sin que te use a vos
Tres criterios prácticos. El primero: individual, no de equipo. Un promedio de plantel mezcla a quien jugó noventa minutos con quien no entró, y el resultado no describe a nadie.
El segundo: con cuatro semanas de registro continuo como mínimo. Antes de eso el denominador es inestable y el ratio salta por motivos que no tienen que ver con el entrenamiento.
El tercero: leerlo junto al contexto. Un ratio alto en pretemporada es el plan funcionando; el mismo número en mitad de temporada, después de una semana de partidos, es otra conversación.
Podés calcular el ratio con tus propios números acá, con la metodología explicada paso a paso y sin zonas de riesgo inventadas.
Abrir la calculadora de ACWR