El microciclo semanal en fútbol: cómo se reparte la carga
· Training Feel
Una semana de fútbol no es una línea recta ni debería serlo. Tiene una forma, y esa forma se diseña hacia atrás desde el partido. Lo interesante aparece cuando se compara la forma planificada con la que efectivamente ocurrió.
La forma, día por día
El día después del partido es regenerativo para quienes jugaron, y suele ser el más suave de la semana. Los que no jugaron hacen lo contrario: compensan la carga que no acumularon, y ese es el día en que más se separan del resto del plantel.
En el medio van los días exigentes, normalmente dos, lo más lejos posible del partido anterior y del siguiente. Y antes de jugar, una activación corta: la barra más baja de la semana después del día libre.
Lo que casi nunca se espera al ver los números
Que un día de entrenamiento pese más que el partido. Pasa seguido, y no es un error: en un partido once juegan noventa minutos y el resto entra veinte o no entra, mientras que al entrenamiento van los veinte. La carga del plantel es intensidad por minutos por cabeza, no la intensidad del día.
Por eso un promedio de equipo en el día del partido describe mal lo que ocurrió. Los titulares y los suplentes vivieron dos semanas distintas, y el promedio no describe a ninguno de los dos grupos.
Qué revisar cada semana
Tres cosas, y ninguna lleva más de un minuto. Si la forma apareció: que el día de regeneración haya sido realmente el más suave y los días duros efectivamente duros. Si no ocurrió, la planificación quedó en el papel.
Si la semana fue plana. Días todos parecidos significa monotonía alta, y suele deberse a acumulación de sesiones similares más que a una decisión.
Y quién quedó muy por debajo del resto. Normalmente son los suplentes que no entraron, y es información para decidir si conviene agregarles trabajo, no un dato para archivar.
Training Feel muestra la forma de la semana de un vistazo, con los minutos individuales de cada jugador en vez de un promedio de equipo.
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