Diferencias entre carga interna y carga externa
· Training Feel
Es la distinción más útil del monitoreo deportivo y también la que más se confunde. No son dos formas de medir lo mismo con distinta precisión: son dos cosas distintas, y hacen falta las dos.
Carga externa: lo que el atleta hizo
Es el trabajo medible desde afuera, sin importar quién lo hizo: kilómetros recorridos, metros a alta velocidad, aceleraciones, kilos levantados, minutos jugados. Se mide con GPS, acelerómetros o simplemente contando.
Tiene una ventaja grande: es objetiva y no depende de que nadie responda nada. Y una limitación igual de grande: diez kilómetros son diez kilómetros tanto para el jugador que durmió bien como para el que viene arrastrando tres semanas duras.
Carga interna: lo que le costó
Es la respuesta del organismo a ese trabajo. Se puede estimar por frecuencia cardíaca o, de la forma más difundida, preguntando: el esfuerzo percibido multiplicado por la duración.
Depende del atleta y de su estado, que es exactamente el punto. El mismo entrenamiento produce cargas internas distintas en dos jugadores, y en el mismo jugador en dos momentos de la temporada.
Por qué hacen falta las dos
Juntas responden una pregunta que ninguna responde sola: cuánto le está costando al atleta hacer lo mismo de siempre. Si la carga externa se mantiene y la interna sube, algo cambió — y eso no se ve en el GPS.
En la práctica la externa es la que se planifica y la interna la que se verifica. Se diseña una sesión en metros y en minutos; se comprueba en cómo la vivieron los veinte que la hicieron.
Si hay que elegir una para empezar, la interna es más barata: no necesita ningún dispositivo. Y es la que suele faltar, porque la externa ya la cubren los chalecos que muchos clubes tienen.
Training Feel registra la carga interna de cada atleta y permite sumarle los datos de GPS cuando existen, para leer las dos series juntas.
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